miércoles 4 de marzo de 2009

Y ahora, ¿Qué he de hacer? ¿Cómo me debo sentir, tras tus palabras hirientes? ¿Cómo debo reaccionar a ésta, tu verdad? ¿Debo llorar por tí, o pasar aceptando que solo fuiste uno más de los que se quedaron en mi corazón, y ahora se va sin explicación?

Uno de aquellos qu me prometieron no abandonarme jamás, estar conmigo hasta el final y, con ello, demostrarme a cada instante que me querias. Ese amor bonito que creí que sentías, y que ahora se ha ido, ¿O es que nunca estuvo? ¿Jamás sentiste eso, como dicen tus palabras, ese sentimiento intenso que a los dos envolvía y llenaba de alegría?

¿Acaso me dirás ahora que no hubo ninguna vez, ni una solam en la que no deseabas sentirme cerca de tí? ¿Sentir mis caricias, mis abrazos o balancearte en mis ojos y quedar hechizado hasta que el amanecer nos separara?

¿Acaso me dirás ahora que todas las sonrisas, que cada una de las lágrimas, que cada instante, era una farsa? ¿Qué realmente jugaste conmigo con el simple afán de...? ¿De qué? No entra en mi cabeza pensamiento alguno que me diga que todo fue una mentira. Una triste y dulce mentira, que me hirió. Y me hiere, aún pensar,que pude entregartelo todo sin miedo, sin pensar si realmente debias saberlo; solo sabía que tu ocupabas, inundabas mi corazón, mi mente y mi alma.

Que si te tenia cerca mi corazón palpitaba cual cual caballo corre hacia su libertad, con la misma ilusión y con el mismo deseo por llegar a sentirse bien. Y lo más difícil es ver cómo me atrapaste y conseguiste que mi mente y mi alma estuviera inundada por tu imagen. Por esa delicada sonrisa que a mi cabeza enloquece, por esa mirada apasionada que me emociona y me llena de felicidad.

Esa magia que cada día me hacía despertar viendo la vida de color rosa, y qué duro es aceptar que ahora lo veo todo gris. Que ya el sol no me despierta por las mañanas, que mi único refugio se encuentra al caer la noche y observar, una a una, cada estrella de este oscuro cielo. Este tenue paisaje que me hace reflexionar de tal manera que lo que asalta mi mente son nuestros momentos juntos, nuestras palabras de amor, ésas que sé que ya no volverán nunca más.

Y sí, es verdad, jamás se debe decir nunca, pero ¿acaso alguien que te hizo sufrir, merece tus lágrimas? Mi pensamiento siempre ha sido:

Quien no te valoró en el pasado, no merece tus lágrimas en el presente

Y sí, es cierto, nadie las merece, pero ¿Quién le explica al corazón que todo acabó? ¿Qué ya no se acelerará por la misma persona? ¿Cómo decirle al corazón que ahora debe buscar un amor, dciendole, pidiendole, que sea el correcto? ¿Cómo exigirle a los sentimientos que no fallen, que no nos hagan sufrir? ¿Que no escojan a la persona equivocada, que no cometan otra vez éste duro error?

¿Cómo no pasar este duro trago otra vez?


martes 3 de marzo de 2009

Palos, golpes, desilusión, decepción, desánimo, miles y miles de palabras que pensamos que jamás saldrán de nuestros labios, que nunca aparecerán en nuestra mente.
Pero nos equivocamos. Caemos en el error de la ignorancia, vemos como todo lo que nunca creaimos sentir, lo que jamás esperabamos pasar, hoy se adentra en nuestro interior, en nuestro ser. Sentimos como se nos clava tan adentro que movernos nos duele, e incluso intentamo sacarlo de ahí, pero sólo estamos moviendo más y más ese puñal, estamos aumentando el tamaño de la herida.

Y como método de defensa, camuflamos el dolor, creyendo que así se irá, pero no, lo único que hacemos es echarle tierra, con la finalidad de no mostrarnos débiles ante los demás,; de no ser uno de los que algún día creyeron que no les iba a tocar, de no pasar por la vergüenza de ser uno más.

Pensar en el dolor como algo buen es impensable, mas, cuando intentamos verle el lado positivo a la situación, descubrimos que en vez de hundirnos, al final, nos hace más fuertes. Y aunque sí, al principio, sufrimos, lloramos y nos desolamos, sacamos la fuerza que tenemos muy adentro y conseguimos llevar al pasado éste mal trago.

Es verdad que a unos nos cuesta más, y para otros es tan fácil, pero ¿acaso esa "facilidad de olvidar" la herida, no hace que prefiramos no ver la cicatriz? ¿Realmente somos capaces de olvidar ese gran dolor que nos hizo sufrir?

No, solo lo enterramos muy adentro, lo metemos en una pequeña caja y lo guardamos en el corazón para evitar que ese sentimiento vuelva a salir, para no dar la tentación de abrirla a nadie.

Pero, ¿Qué ocurre cuando por circunstancias de la vida, consciente o inconscientemente, queramos o no queramos, esa cajita se abre y muestra ese dolor? ¿Realmente vemos las cosas de otro color con el tiempo?

Queramos o no, debemos afrontarlo sin miedo, cual Quijote ante sus "gigantes", montado en su pequeño pero atrevido caballo. Siendo capaces asi, de susperar cualquier obstáculo, sea grande o pequeño, le demos más o menos importancia.

Volviendo a sonreir, esta vez más pronto, pues esta situacion ya la conocemos y ahora sí que estamos preparados para luchar contra ella, con uñas y dientes. Sacando lo mejor de nosotros, nuestro coraje y nuestra seguridad y decisión para hacerlo.

Para no dejarnos vencer como, ya un día, sucedió. Para no rendirnos sin presentar batalla, para no abandonar sin dar la piel.

Dejarnos y entregarnos en cuerpo y alma para llegar a vencer ese gran dolor y superarlo de una vez y para siempre.




Calla.
No digas más palabras que hieren al alma. Evita ponerme en disputa con tu corazón.
Te amo.
Recuerda siempre que mi sentimiento no muere, no falla, no decae, no se marcha: Permanece eterno junto a ti.
Déjame caer eso sí, pero no te olvides de recogerme de este frio suelo, que ayuda a romper mis más profundos deseos.
Sueña.
No pares jamás de fabricar tus propios placeres. No permitas que el tiempo o el espacio se hagan artifices en ti y no te dejen ser feliz.
Escucha.
Oye mi corazón soñador que te quiere, que por ti muere, llorar... Escúchale latir, imaginar, volar.
Sonríe.
No pierdas eso que te hace tan especial y que escandila mi caminar.
Vive.
La vida es un trayecto que necesita su final, no le dejes que se marche sin antes disfrutar.
Experimenta.
Las aventuras del presente son historias del futuro, aportales a todas ellas y te regalaran su mundo.
Crea.
Diseña tu felicidad, pero no lo hagas de forma utópica, sólo dejate llevar por tu fuerza interior. Deja que tu sensibilidad maneje tu senda y aventurate a conocer experiencias novedosas.
Ama.
Sólo ama y déjate amar. Ya no unicamente por mi, hazte amar por aquellas personas que lo quieren, que lo desean, que lo ansían.
Valora.
Dale a cada cosa, a cada persona, a cada instante, a cada sentimiento, a ti misma, lo que necesitas, lo que quieres, lo que esperas, lo que deseas, lo que escoges, lo que ansías, lo que amas, lo que apasionas.
Regala y Regálate un mundo lleno de color, de ilusion, de pasion, de amor y amistad. Comparte eso que llevas tan adentro... muestra tu corazon, tus sentimientos, tu yo interior.
DEJAME VER QUIEN ERES con todos tus defectos y virtudes, con tus cosas adoradas y las odiadas, con cada pequeño matiz que hace de ti una persona diferente al resto...